La Compañía de María - Colegio Ntra. Sra. del Pilar - Marianistas Jerez
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La Compañía de María

Quiénes somos los marianistas

La Compañía de María (Marianistas) es una congregación religiosa fundada en 1817 por el sacerdote francés Guillermo José Chaminade (1761-1850).

Actualmente los marianistas, religiosos y seglares, trabajan en 35 países. Llevan a cabo una vasta misión de evangelización, educación y promoción social en colegios, parroquias, universidades y centros de educación no formal. En España existen 17 colegios marianistas.

La Compañía de María dirige también el Grupo Editorial SM y la Fundación SM.

Guillermo José Chaminade

El Fundador de los marianistas nace en 1761 en Périgueux, cerca de Burdeos (Francia). Guillermo José pertenecía a una familia numerosa de la pequeña burguesía de la época, con un profundo sentido religioso.

A los diez años ingresa en el colegio-internado de Mussidan, de la institución San Carlos, que dirige su hermano Juan Bautista, que era sacerdote. Terminados sus estudios de Filosofía y Teología regresa a este colegio ya ordenado sacerdote y trabaja como profesor y administrador.

En 1789 estalla la Revolución Francesa. El Estado confisca el colegio San Carlos y el P. Chaminade, tras haberse negado a jurar la Constitución Civil del Clero, decide irse a Burdeos donde ejercerá su ministerio sacerdotal en la clandestinidad, poniendo su vida en continuo peligro.

En 1797 se exilia a Zaragoza, donde permanecerá durante tres años. Allí, junto a la Virgen del Pilar, va madurando su proyecto misionero.

Regresa a Burdeos con la ilusión de evangelizar la nueva sociedad que surge tras la Revolución.

Lo primero que hace es convocar a personas de distinta condición que quieran reunirse para crecer en la fe y comprometerse con la realidad. Así surge el movimiento de seglares llamado “La Congregación”

Esta Congregación será la base de su incansable actividad evangelizadora. Chaminade es considerado un precursor de la participación activa de los seglares en la vida de la Iglesia.

Posteriormente, para dar respuesta a la vocación religiosa de algunos congregantes y garantizar la continuidad de la Congregación, funda dos institutos religiosos. En 1816, en colaboración con Adela de Batz de Trenquelleon, funda el Instituto de las Hijas de María Inmaculada (FMI), las marianistas. Y en 1817, en Burdeos, la Compañía de María (SM), los marianistas.

Se constituyen comunidades en las que religiosos laicos y religiosos sacerdotes, en condiciones de igualdad, trabajan juntos al estilo de María.

Desde entonces, el P. Chaminade se dedicará a la animación y desarrollo de estas tres ramas de la Familia Marianista: grupos de seglares, religiosas y religiosos.

Los dos Institutos religiosos se desarrollan rápidamente en Francia. Dado que la educación era una necesidad prioritaria en esta época, los marianistas asumen obras educativas como medio privilegiado para cumplir su misión, uniendo la educación intelectual y moral a la formación en la fe.

Guillermo José Chaminade muere en Burdeos el 22 de enero de 1850. Su espíritu continúa vivo en muchos hombres y mujeres que en más de 30 países del mundo trabajan por extender el Evangelio y construir un mundo mejor. Su beatificación, el 3 de septiembre de 2000, a los 200 años de su primera fundación y a los 150 de su muerte, es todo un signo para la Iglesia.

En vida del fundador, la Compañía de María se implantó en Francia, Suiza (1839) y Estados Unidos (1849). Posteriormente se extendió a Alemania, Italia y España. Después vendrán las fundaciones de Canadá, Libia, el Magreb, las islas Hawai y Japón.

Ya en el siglo XX los marianistas llegaron a América Latina, Asia y África. Las últimas fundaciones han sido las de Filipinas, Cuba y Haití.

Actualmente, los marianistas estamos presentes en 35 países del mundo. Los religiosos, trabajando en misión compartida con los seglares, animan toda esta gran obra de evangelización.

Formación en la fe

Chaminade, desde su experiencia de alumno y educador en Mussidan, encuentra en la educación de niños y jóvenes el camino para formar personas capaces de escuchar el Evangelio y responder a él libremente.

Los marianistas atendieron a la necesidad social de carencia de escuelas en Francia con un proyecto innovador de educación integral. Nuestros colegios siguen desarrollando hoy este proyecto fundacional adaptándose a las nuevas realidades.

Al estilo de María

El P. Chaminade descubre en María la inspiración para su misión. La figura de María, en su advocación del Pilar, será muy querida por la Familia Marianista y ésta la extenderá por el mundo. Aprendemos de María a ser “fuertes en la fe” viviéndola en comunidad y a estar atentos a las necesidades de los que nos rodean para construir un mundo mejor.

Vivir en comunidad y con espíritu de familia

El P. Chaminade funda una “familia” integrada por comunidades de laicos, de religiosas y de religiosos, que animadas por un mismo espíritu, cada una desde su vocación particular, y colaborando entre ellas, trabajan en una misma misión.

Los colegios marianistas, desde sus orígenes, quieren ser una segunda familia creando un clima de acogida, de respeto, amor y libertad, favoreciendo la madurez y el crecimiento de las personas. La presencia y participación de las familias de nuestros alumnos es imprescindible.

La misión

Los colegios marianistas responden a la llamada del P. Chaminade “todos sois misioneros”, animando a alumnos, padres, profesores y a todos los que participan en este proyecto a conocer y seguir a Jesús de Nazaret en su amor y servicio a los demás.